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Alemán cotidiano para el cuidado

Cuaderno de notas y taza sobre una mesa de estudio

Sesión de práctica hablada · 50 minutos · Llerena o a distancia · Honorario por sesión

El alemán que pide una casa no es el del examen Goethe. Es el de “¿has dormido?”, “vamos al baño” y “el té está demasiado caliente”. En esta práctica se ensayan esas frases con la entonación de una mañana real, no de un diálogo de manual.

Trabajamos con tu acento y con lo que ya sabes. Si solo tienes español y unas palabras sueltas, se arma un repertorio mínimo para el primer mes: saludos a la vecina, aviso de que sales a comprar pan, y cómo pedir que te repitan despacio.

No certificamos niveles ni preparamos el telc. Si la familia exige B2 por escrito y tu habla es de supervivencia, te lo diremos para que no aceptes un puesto que se sostiene solo en el idioma.

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